UN DESASTRE QUE SE TRANSFORMA EN CONVERSIÓN Y SALVACIÓN






El tercer domingo de cuaresma año C, en el evangelio se habla de un grupo de personas que se quedaron muertas bajo los escombros, como en los terremotos. Jesús da la inerpretación: no es un castigo por ser más pecadores de los demás. simplemente es un advertencia de Dios a convertirse. "Si Ustedes no se convertirán, perecerán de la misma manera". El terremoto es, biblicamente hablando, un exhortar a la conversión, a verla como una cuestión importante y vital, como algo no postergable. Dice el biblista silvano Fausti es como avisar a uno que en su vaso hay veneno, que en su cama hay una serpiente venenosa. Es querer el bien y la salvación del otro.